jueves, septiembre 22, 2005

cuentos nocturnos

El se despertó sobresaltado, sudando y casi sin aliento. Miro el reloj y vio que eran las tres de la mañana, se giro y comprobó que su mujer dormía placidamente a su lado. De repente lo noto.

Un torrente de palabras inundo su cerebro. Era como si de golpe encontrara todas las palabras que describían a la perfección lo que sentía hacia su mujer. Sentía que en ese preciso momento podría hacerle entender todo el amor, todo el respeto que sentía hacia ella.

Sabia que si la despertaba y hablaba cinco minutos con ella, entraria en una especie de éxtasis desenfrenado en el que seria capaz de hacerle entender todo lo que significaba ella para el. Se dio cuenta de que con ese vocabulario nuevo y sorprendente que hervía por su cabeza, podría explicarle que la quería por sus virtudes, pero sobretodo por sus defectos.

Deseaba decirle que lo volvía loco nada más que el mohín que formaba su cara justo antes de llorar. Que sentía unas ganas locas de darle un beso por cada lágrima que había derramado ella alguna vez. Tenia las palabras justas que hacen falta para explicar la belleza y elegancia que transmitía con cada uno de sus gestos. Le podría explicar la extraña atracción que sentía por la curva de su cuello.

Se le ocurrió que también podría aprovechar la circunstancia para darle las gracias por todos los malos momentos. Todas las horas que ella aguanto en los momentos mas duros de su depresión serian agradecidas por el en ese mismo momento.

Pensó que era un buen momento para expresar su arrepentimiento por todos esos momentos en los que el no era un buen esposo. Esos momentos en los que no la ayudaba en casa. Todos los momentos en los que mientras ella le explicaba sus cosas, el la ignoraba. Sintió como el remordimiento le retorcía las entrañas. Era un dolor casi físico. Un dolor que casi se podía tocar.

Encontró además la manera perfecta de decirle todo lo orgulloso que estaba de ella y de la familia que ella le había regalado. De darle las gracias por la hija maravillosa que ella le dio. Le debía explicar todo lo feliz que era en esos momentos íntimos que tenían jugando en el sofá. Ellos dos y su hija jugando, como si el mañana no fuera a llegar nunca. El sabía que esos breves momentos eran la felicidad absoluta. Que le dieran por culo al mundo. A el para ser feliz no le hacia falta nada mas que ella y la hija que ambos tenían en común.

Sintió la imperiosa necesidad de decirle que quería envejecer a su lado, que quería soportar los malos golpes de la vida les diera con ella. Quería que el tiempo pasara lento, para poder disfrutarlo con ella. En ese momento le importaba una mierda todo lo demás. Lo unico que quería era que ella conociera en ese mismo instante todo lo que pensaba.

El alargo su mano y con sumo cuidado noto la suavidad de su pelo con las yemas de sus dedos. Con mucho cuidado, como si la magia del momento dependiera de ello, los acaricio. Ella se movió ligeramente y el quito la mano.

Pero no se podía desaprovechar el momento. No sabía cuanto tiempo podría durar ese extraño estado de gracia. Sabia que si lo dejaba pasar nunca podría expresase de esa manera.

Así, ansioso por ver la expresión de su cara al oír todo lo que el le diría, pregunto en voz baja:

- Cariño, ¿estas despierta? Escúchame un momento.

Hizo una pequeña pausa para ordenar sus pensamientos y precisamente cuando iba a empezar a hablar dijo ella:

- Nene, son las tres de la madrugada, de aquí a un rato me toca el reloj,
¿no puedes esperar a mañana? Es que estoy en mitad de un sueño...

El pensó...

Y calló, desperdiciando asi aquella magnifica ocasión.

Y lloro...

1 Comments:

At 10/10/2005 5:21 p. m., Anonymous Anónimo said...

Yo si creo que sea cierta, no obstante, no quisiera culparla por no haberse despertado en ese instante 'para ti'...

Y te lo dice una romántica...

En mi opinión, tienes CADA DIA para decírselo...

Cuántos momentos parecidos, no habré tenido yo.. y con el paso de las horas.. se esfuman...

Y como dice Ana Belén y Victor Manuel, ¿Dónde van los besos que no damos?.

 

Publicar un comentario

<< Home

ecoestadistica.com Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 2.5 Spain License.